Saltear al contenido principal

Cereales Etiquetado

TENDENCIA

Así reinventaron Kellogg’s y Nestlé su fórmula para hacer cereales

No era para menos, el valor de mercado de los cereales en México es de 742 mdd. Opciones con menos azúcar y más fibra lograron que sus personajes permanezcan en los empaques.

Ricardo Velázquez es nutriólogo y tuitero. Por lo tanto, tiene una mirada especialmente crítica cuando camina por el pasillo de los cereales en un supermercado. De no ser por los octágonos negros en algunas de las cajas de los productos, todo sería como antes. Se supone que con el etiquetado, iban a desaparecer los personajes en los empaques. Sin embargo, Melvín, el Tigre Toño, Sam el Tucán y el conejo Nesquik están ahí, sonrientes en los anaqueles llenos de colores. “Ando en el súper, vine al área de los cereales y ¡ya los están reformulando! ¿No que no se podía quitar el azúcar?”, comenta.

En un par de videos que subió a su cuenta de Twitter, @AmigoNutriologo, Velázquez expone los cambios que han experimentado los cereales en México, y presenta las dos versiones de la marca Zucaritas.

Por un lado, la fórmula clásica con octágonos negros sin el Tigre, 39.9 g de azúcar añadida y 0.9 g de fibra por cada 100 g de producto. Por el otro, la opción reformulada, sin sellos y con el famoso tigre en el empaque: “Sólo hay 0.5 g de azúcares, 22 g de fibra y el resto de los ingredientes están ‘más o menos’.” Luego añade: “Aún así te recomiendo preferir cereales integrales como la avena y el amaranto”.

Te puede interesar: Ya está el etiquetado de advertencia, ¿ahora qué sigue para la industria?

reformulación de cereales

El poder de Kellogg’s para innovar en sus cereales

Las grandes productoras de cereales procesados tenían que actuar rápido porque un mercado valuado en 742 millones de dólares en 2020 estaba en juego, de acuerdo con datos de Euromonitor International para la categoría Breakfast Cereals en México.

El 19 de enero de 2021, a poco más de tres meses de que entrará en vigor la primera fase del nuevo etiquetado, Kellogg’s anunció que vendería una línea de productos sin sellos ni leyendas de advertencia.

La multinacional agroalimentaria de origen estadounidense comunicó ese día que su equipo de innovación y desarrollo global y en Latinoamérica, habían logrado reducir hasta 50% de azúcares totales en su marca All Bran y 30% en los niveles de sodio en Special K original.

No pasó mucho tiempo para un nuevo anuncio. En mayo pasado, la empresa lanzó sus nuevos cereales bajo la marca Krunchers, versiones reducidas en azúcar de sus marcas Froot Loops, Choco Krispis y Zucaritas, que le permite evitar los famosos octágonos negros y mantener a sus personajes al frente de sus cajas. Además, presentó By Kids, cereales sin azúcares ni colorantes añadidos que integran avena, frutas y verduras a su fórmula. Su cereal Rice Krispies también se sumó a la sección del portafolio libre de sellos y leyendas precautorias.

Kellogg’s hizo lo que se esperaba de la empresa que domina con comodidad el segmento de cereales en México con el 42.6% del mercado: se reinventó para estar a la altura de las circunstancias.

Saúl Martínez, director de SmartFood, empresa de consultoría exclusivamente dedicada a la industria de alimentos, nos explica que las alternativas para “eliminar” los sellos de advertencia son básicamente tres: ingredientes alternos, tecnología de alimentos traducida en sabores y la combinación de ambas.

Opciones que las grandes transnacionales tienen más al alcance, lo que les facilita el camino. “Incluso porque en ocasiones ellas mismas lideran la investigación y desarrollo de las diferentes opciones que sus industrias necesitan”, dice el directivo, que también ofrece entre sus servicios el desarrollo y rediseño de nuevos productos.

Te puede interesar: Que siempre no. Las mascotas sí podrían volver a los empaques

reformulación de marcas de cereal

No fue sencillo para Nestlé, pero renovó sus fórmulas de cereales

Cereal Partners Worldwide (Nestlé) también hizo la tarea. El segundo lugar en ventas de cereales en nuestro país con 12.2% del pastel, según cifras de Euromonitor International, informa que ha trabajado en los últimos 18 años en la reducción continua de ingredientes críticos de sus productos. Trabajo que, aseguran, les ha permitido reducir más de una cuarta parte del azúcar y más de la mitad (54%) del sodio en comparación con las recetas originales.

La marca presentó desde octubre de 2020 la nueva receta de su cereal Fitness con 25% menos azúcar y 30% menos sodio, en clara respuesta a la modificación de la NOM-051 sobre etiquetado en alimentos y bebidas, que entró en vigor justo el primer día de ese mes.

Cereales Nestlé no tardó en anunciar que dos más de sus productos se unían a su sección de portafolio sin octágonos negros: Cheerios Avena y Nesquick Letritas. En este último caso, la reformulación también les permitió conservar al famoso conejo Quicky en sus cajas. Por ese entonces, Nestlé afirmó que una mitad de su equipo de Innovación & Desarrollo, estaba dedicado al mejoramiento de productos, lo cual había permitido los cambios.

Aunque la empresa reaccionó de inmediato al nuevo etiquetado, la realidad es que realizar procesos de reformulación de este calibre es un trabajo que lleva meses. A decir de Saúl Martínez, “no sólo se trata de obtener una receta alterna, sino que ésta pueda replicarse a escala industrial considerando calidad, condiciones de proceso, especificación de producto, volumen de producción y costo”.

El especialista, con 22 años de experiencia en la industria alimentaria, explica que es un proceso de planeación complejo, pero que los equipos de empresas de este tamaño dominan muy bien.

Y ser la compañía de alimentos y bebidas más grande del mundo claro que ayuda: Cereales Nestlé México contó con el respaldo de los 32 centros de investigación globales que ha edificado la firma y, seguramente, con la experiencia vivida en Chile, país en que el etiquetado frontal es una realidad desde 2016.

Te puede interesar: ¿Qué acordaron Concamin y autoridades sobre revisiones a etiquetado de alimentos y bebidas?

Reinvención: ¿representa o no un salto para las ventas de cereales?

El nutriólogo Ricardo Velázquez explica a Goula.lat, que la renovación en el proceso de elaboración de los cereales podría haberse alcanzado sin necesidad de que una normatividad obligara a ello.

Velázquez considera además que los cambios que ha experimentado la división de cereales es un primer triunfo del etiquetado, aunque hay otros aditivos en los que se puede mejorar en materia nutricional, como los colorantes: “Es un parteaguas bueno para México porque hace que las empresas ahora sí se preocupen por ofrecer productos de mayor calidad a la población que así lo busque”.

En cuanto al destino comercial de las nuevas propuestas, sólo el tiempo y las ventas darán el visto bueno. “Tener la capacidad de reformularlos no necesariamente significa que los cereales tengan éxito entre los consumidores. Desarrollar nuevos productos nunca es una ciencia exacta”, recalca el director de SmartFood.

El consumo per cápita de cereales en México es de 1 kilogramo al año. Así fue en 2019 y 2020, es decir, la pandemia no afectó la preferencia de los consumidores por este alimento. Cuando concluya 2021 veremos si los octágonos negros tienen algún efecto negativo en las ventas o si los esfuerzos de la industria se ven recompensados.

Etiquetas

CerealesConsumoempaquesEtiquetado en Alimentos y BebidasIndustriamarketingMéxiconegociosProcesadostendencias
Goula Banner Dez 2022 02

CONTINÚA LEYENDO

Volver arriba